LA DEVOLUCIÓN DE PALOMAS por Oliver Martín González.
En estas fechas es muy normal que todo colombófilo sufra perdidas de palomas ya que la campaña deportiva es muy exigente, bien sea porque a la hora de enviar las palomas a un determinado concurso, estas no están en las mejores condiciones para tal esfuerzo, o porque las condiciones atmosféricas del día de la suelta no eran las apropiadas, siendo este último un factor muy común en dichas perdidas.
Ahora bien, por otro lado es también habitual que la mayoría de colombófilos tengamos la facilidad de coger palomas extraviadas con las cuales, la mayoría, actuamos bien devolviéndolas y averiguando por ellas para hacer todo lo que esté a nuestro alcance por ellas y por el propietario que las está esperando. Luego hay otros poquitos, esos que cogen dichas palomas y bien las matan directamente o por el contrario, averiguan a quien pertenecen, y si les gusta se las quedan y son en muchas ocasiones los mismos que tanto se quejan de que no recuperan una paloma o que no se la devuelven.
Creo personalmente que hay que acabar con esto y que las federaciones deben regular y controlar estos actos, que son antideportivos, previamente enviando por parte del colombófilo afectado una carta o notificación a dichos estamentos para que tengan constancia de lo que está sucediendo y no miren hacia otro lado. Sin ir mas lejos, no hace mucho tiempo, me aparece una pichona del 2008, la cual perdí en noviembre de 2008 cuando celebraba una suelta de entrenamiento desde S/C de la Palma. Bueno pues después de cuatro meses me aparece dicha pichona con un rossor lo cual dice que la estaban viajando. Si yo fuese otro me informaba a que club pertenecía dicho rossor o en que listas estaba censada la paloma y crear así un problema, pero no lo hice, aunque si me vuelve a ocurrir lo haré y creo que estaría en todo mi derecho de hacerlo.
Lo que quiero decir con esto es que es más sencillo de lo que parece, averiguar por una paloma e intentar tomar contacto con su propietario y hacérsela llegar para después entablar una buena amistad, que en muchos casos se convierten en amistades sólidas con el tiempo, y lo digo por experiencia.
Si por el contrario no lo hacemos, no esperemos que luego nosotros gocemos de dichos privilegios como es recuperar algunas palomas de las que perdemos, y digo algunas porque !no todas las palomas que se pierden caen en manos de alguien!
Un saludo,
José Oliver Martín González
Tazacorte-La Palma
23 de abril de 2009

