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CARLOS
VICENTE GUTIERREZ
Un
colombófilo fiel a unos ideales.

Nos encontramos en La Villa y Puerto de Tazacorte, en la
isla de la Palma, un pueblo con una larga trayectoria
colombófila y, como no, lleno aún de numerosos colombófilos.
Concretamente en el domicilio nº 5 de la calle Idafe, del
barrio de Marina, tiene sus instalaciones nuestro
protagonista. El es Carlos Vicente Gutiérrez, un colombófilo
muy regular en cuanto a resultados y de un carácter afable,
al que le gusta hacer las cosas con seriedad y
metódicamente, no siendo amigo de los problemas y defensor
ante todo de las palomas y siempre, dice, busca lo mejor
para ellas.
Carlos Vicente, ¿Cómo
fueron tus comienzos en el deporte colombófilo?
Comencé a los ocho años,
y esa edad ya tenía palomas salvajes, algunas sin anillar.
También recuerdo que cogía palomas extraviadas, etc. A los
trece años me apunte, como socio, en el Club Colombófilo
Valle de Aridane, siendo campeón juvenil ese año, lo cual me
dio muchos ánimos para continuar, ininterrumpidamente, hasta
los días que corren.
¿Cuántas palomas tienes?
Tengo alrededor de
100 palomas en total, de las cuales unas 25 son adultas,
unas 35 son pichones del año y el resto son reproductoras.
No soy muy amigo de llenar innecesariamente los palomares,
ya que eso a la larga te da muchos problemas.
¿Qué líneas de cultivo
posees?
Entre las razas
que cultivo, se encuentran en mayor presencia, los Fabry,
Jan Aarden, Sion y algunos ejemplares descendientes del
famoso “Percheron” de Servando González Ferraz.
¿Cómo son tus
instalaciones?
Poseo dos
compartimentos para competir, donde viajan adultos y
pichones juntos, siendo el de los machos de mayor tamaño que
el de las hembras, y luego también tengo dos compartimentos
para los reproductores, machos y hembras separados, con diez
casetones cada uno, destinados a la cría. El resto del año
se los mantengo cerrados. Todos estos palomares construidos
con material de obra y frente de hierro.
¿Qué opinas acerca de la
consanguinidad?
Sin lugar a dudas,
creo que es un método necesario, sobretodo para mantener una
línea de palomas que funciona, manteniendo sus
características. Y dado que pienso así, claro está que la
práctico, pero no constantemente.
¿Qué alimentación y
complementos les proporcionas a tus palomas?
Les proporciono,
según la época del año(muda, reposo, competición), una
alimentación rica, adaptada a sus necesidades y de una buena
marca comercial “Vanrobaeys”. Como complementos utilizo el
grit rojo, bastante cebada en la dieta durante todo el año y
una amplia variedad de minerales y vitaminas.
¿Eres amigo de los
tratamientos y las vacunaciones?
Claro que si. Uso
los tratamientos para tricomonas, coccidias y lombrices,
tanto antes de comenzar los viajes, como al finalizar, y en
el caso de la reproducción, también antes de la cría y
después de esta. También les practico un tratamiento para
las vías respiratorias. Vacuno todos los años contra
paramixovirus y viruela.
¿Qué método usas con tu
equipo de vuelo y que entrenamiento le das?
Viajo al natural,
y el entrenamiento que les doy es de 25 minutos forzados,
por las mañanas, y después de este tiempo lo que ellas
quieran volar. Tengo que decir que según se acerca la
campaña, les incremento progresivamente el tiempo de vuelo
forzado.
¿Cuáles han sido las
palomas que te han dado mayores alegrías?
¡Sin lugar a
dudas!, las dos palomas que pude comprbar desde la costa
africana, una desde Cabo Ghir y al año siguiente la de “Essaquira”.
¿Cuál ha sido tu mayor
disgusto practicando la colombofilia?
Soy bastante
optimista, lo cual significa que solo me quedo con los
buenos momentos y no me paro a recordar los momentos malos.
Este deporte trata de mejorarse y si no miras adelante,
estas perdido.
¿Haces algún tipo de de
selección a tus palomas y pichones?
Si, sobretodo a
los pichones con los que soy muy exigente en cuanto a su
desarrollo. Aquel pichón que no vea desarrollar bien, lo
elimino. No ando perdiendo el tiempo, porque creo que “un
pichón es un huevo”, ya con un adulto es diferente.
¿Qué opinas de las teorías
del ala, ojo, etc.?
No me dicen nada.
La teoría que yo llevo a la práctica es aquella que me hable
de la procedencia del ejemplar, su salud y su estado de
forma, también.
A la hora de dejar una
paloma para la reproducción, ¿En qué te basas?
Como he dicho
antes, me baso en la procedencia, buscando también las
mismas características de lo que ya poseo. Suelo dejar en la
mayoría de los casos, pichones directos del nido al
criadero.
¿Cuáles crees que son los
valores más importantes para practicar la colombofilia?
Trabajar con
seriedad, sin perjudicar a ningún compañero y así no
perjudicaremos a la propia colombofilia.
¿Qué le dirías al que
empieza nuevo en este deporte?
Que tenga
paciencia, y que partiendo de esa condición obligatoria, los
resultados llegarán. Es una cualidad, la paciencia, que
tienen todos los grandes colombófilos. También les
aconsejaría que intentaran hacerse con palomas de “calidad”
y no con “cantidad” de palomas.
¿Cómo ves al resto de
colombófilos de tu isla, nivel de palomas, conocimientos,
etc.?
Creo que en todos
los palomares hay buenas palomas, pero creo que hoy los
colombófilos, en general, no tienen paciencia con sus
palomas. Y por otro lado, creo que la mayoría de
colombófilos caen muy fácilmente en los problemas.
¿Qué opinas de la
colombofilia actual?
Creo que hay gente
que está trabajando con seriedad por el bien del deporte
alado, pero en número, son muy pocos, y son muchos los que
se encargan de estropearles ese trabajo. Pienso que
deberíamos ser mas unidos y trabajar todos un poquito, por
el bien y el futuro de la colombofilia, y por nuestro
bienestar también.
¿Deseas añadir alguna cosa
mas?
Dar la gracias por
esta entrevista, espero que sigan dando la oportunidad de
conocer a muchos colombófilos incluso que no han ganado
nada. Que este deporte no muera nunca, y dedicar la
entrevista a mis amigos Francisco Acosta Martín y al
maestro, Servando González Ferraz (Chevalo), a los cuales
les debo lo que sé de este deporte.
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